martes, 13 de abril de 2010

Blanca y Radiante va la Novia...


*****


Mi profe, Mari Carmen, se casa en junio y ella misma se está haciendo su traje de novia, que a juzgar por lo que nos cuenta, y lo poquito que hemos podido ver, será espectacular. No me extraña nada que le quede perfecto porque es una mujer que saber coser muy bien y ha trabajado con grandes modistos.


En nuestros días la mayoría de las novias se casan de blanco y lo hacen más que como símbolo de su inocencia y virginidad - idea bastante trasnochada ya, al menos en nuestra sociedad - porque es una bonita tradición y queda precioso, pero no todo el tiempo fue así, pues antes de 1840, muchas mujeres utilizaban el plateado para casarse.



Y no sólo el color ha cambiado, sino el significado de su uso, por ejemplo: el vestido que lucían las mujeres en 1910, blanco, largo y sin escote, representaba riqueza y opulencia. En los años 20 el vestido dejaba al descubierto las piernas de las novias, pues se llevaban cortos y confeccionados con terciopelo. Pero yo también recuerdo haber visto fotos de abuelas nuestras en las que se casaban vestidas de negro y con el velo blanco.


En la década de los años 30 los vestidos de novia se usaban más ajustados al cuerpo, por lo que las mujeres se veían más sensuales.


Durante los 40, en plena Segunda Guerra Mundial, los vestidos de novia que prevalecieron fueron los trajes de sastre e incluso los de dos piezas.


El gran creador de los años 50 que pone fin a los tristes días de guerra es Christian Dior, pues gracias a él los vestidos de novia comienzan a tener más glamour que nunca. Después, con el paso de los años, hemos visto novias vestidas de corto, de largo, en color crema y marfil, de blanco, de rosa e incluso de rojo, que para gustos están los colores.
 
Las mujeres se siguen casando vestidas con trajes de novia largos, pasen por el juzgado o por la iglesia, porque ese día les pertenece y porque un vestido de novia hace que estén más guapas aún de lo que ya son. De modo que ya saben, si su deseo es casarse vestidas cual tarta de nata y fresa, no duden en hacerlo, así no tendrán que arrepentirse nunca por no haberlo hecho. 
 
María del Carmen

jueves, 25 de marzo de 2010

Trajes de Fiesta

*****

Oh, sí, lo sé... Sé lo que me váis a decir: que en algunas fotos las chicas parecen merengues, o princesas tipo Sissí, con estos trajes, y tenéis razón, pero era lo que se estilaba en aquella época. Ellas estaban fantásticas y los vestidos eran realmente bonitos, ¿verdad que sí?



Este vestido no me importaría tenerlo. Aunque es de los 50's parece bastante actual.



¿Esperando al galán que la llevará al baile en una carroza de plata? Posiblemente. A menos que... que se le haya olvidado, y la deje plantada. Cosa imposible, por otro lado. ¿Quién dejaría plantada a una belleza como esta? Habría que estar loco...



Espalda al aire, para lucir en las noches de verano. Vestido vaporoso hecho de rayos de luna y guiños de estrellas.



¿Preparada para tomar el té? Sí, y esperando a los invitados. Y antes de que lleguen, un último vistazo a la falda: que cada pliegue permanezca en su lugar. La anfitriona perfecta.



Hay que bajar los escalones con clase, pero cuidando de no tropezar, que no es cuestión de hacer el ridículo cuando una va ataviada de tan lujosa manera.



Una foto junto a la chimenea, que aporta calidez y bienestar. Igual que cálido es el satén del vestido.


¿Cómo será bailar un vals con este traje de tul? Una maravilla, sin duda. Revuelo de faldas al viento de la música, al compás de los latidos del corazón.



Nada como una charla entre baile y baile. El cotilleo, bien llevado, es liberalizador y nos llena de buen humor.


Fotos del Archivo de la Revista LIFE

Vestidos glamurosos, suaves, delicados, cual pétalo de una rosa. Las fotos son en blanco y negro pero yo imagino que las telas serían de tonos pastel: celestes, rosados, blancos, color crema. Y, por supuesto, el siempre elegante negro. Vestidos para lucir, para lucirse, para ser admiradas y alabadas. Vestidos que resaltan la belleza de la mujer. Como debe ser.

María del Carmen

miércoles, 17 de marzo de 2010

La Elegancia de una Década


******

Vestidos vaporosos, trajes de chaqueta, blusitas ajustadas y faldas de mucho vuelo... Una moda encantadora que con una tela bonita puede hacer que nos veamos muy guapas.













Fotos del archivo de la revista LIFE

Mari Carmen

viernes, 12 de marzo de 2010

¿Todo Vuelve?

*****

He aquí una muestra de lo que las chicas usaban en la playa, en los años 40 y 50 y que, según he visto en algún que otro lugar, podrían volver a ponerse de actualidad, con ciertas variantes, si no lo han hecho ya. Son los trajes de baño que usaban nuestras madres, ¿recordáis?
















Y es que en moda, casi todo vuelve a actualizarse y son muchos los que miran hacia aquella época para vestir a la mujer a la hora de ir a tomar un baño.

Mari Carmen

jueves, 28 de enero de 2010

Cosas Necesarias para comenzar a coser

*******


El primer día que estuvimos en clase, a principios del mes de octubre, la profesora nos dio instrucciones de cómo tomar medidas y cosas necesarias para comenzar en este mundillo de la costura. No dio una tabla de medidas y cada uno fue midiéndose a sí mismo, o a la compañera. El resultado es una tabla estupenda que ahora sólo tengo que mirar para saber a qué atenerme a la hora de hacer faldas, blusas, vestidos y pantalones.

Si uno no toma medidas a menudo, es fácil olvidar desde dónde exactamente hay que tomar la medida. He encontrado este esquema que dejo aquí, porque puede ayudar.


  • Mesa grande para cortar.
  • Comoda con gabinete adecuada para sus materiales.
  • Un espejo grande.
  • Una tabla de planchar y su plancha de vapor.
  • 2 tijeras unas grandes y otras pequeñas para tela y otra para papel.
  • Papel corriente y resistente para patrones.
  • Libreta para apuntes y lápiz siempre a la mano.
  • Cinta métrica, siempre en el cuello.
  • Gis o greda de preferencia jabón, alfiletero, dedal, agujas, alfileres finos según el trabajo a desempeñar.
  • Un modelo o maniquí para probar la prenda, ganchos y bolsas para evitar que la prenda se maltrate.
  • Siempre contar con la tela necesaria con alguna reserva, suficientes hilos y agujas.
  • Maquina de coser se recomienda recurrir al vendedor en caso de dudas o descompostura.

viernes, 15 de enero de 2010

La Moda de los 50

*****

Soy una apasionada de la moda de los años 50, no lo puedo evitar. Me parece tan elegante, tan luminosa, tan fascinante, que es lo que yo quiero hacer en cuanto sepa cortar de todo. Me haré vestidos de aquel estilo, sólo por el placer de practicar y de lucirlos, aunque sea en el salón de mi casa, y a través de esta pantalla, ¿por qué no si me van a costar sólo algunos euros, e incluso céntimos de euro?



Esta tarde, mientras pespunteaba un delantal diminuto, tipo Dulcinea, para una pequeñina que aún no ha nacido - Nadia -, pero a la cual esperamos con ilusión, he estado viendo la película Coco. Imposible no enamorarse de sus modelos. Imposible no admirar los trajes, las faldas, los vestidos, los complementos... Qué maravilla de mujer que supo vestir tan bien a las demás mujeres.



Me encantan las faldas estrechas, las chaquetas entalladas, que realzan la figura, y llevar medias con raya detrás y con dibujos en los laterales. Son preciosas. Hace unos años yo llevaba los zapatos con un tacón de bastantes centímetros, y mi ropa lucía esplendorosa. Hoy día sólo los uso en ocasiones contadas porque no son buenos para los tobillos ni para la circulación, aún así, mis zapatos siempre suelen tener un poquito de tacón, lo suficiente para que sean cómodos y bonitos, porque sé que la ropa queda mucho mejor que con un zapato de tacón plano.

Mañana mismo voy a hacer los patrones de una falda de media capa. Tengo unas telas muy lindas y ya sé cómo va cada cosa. Sólo hay que dibujar, cortar y coser...

María del Carmen Polo